Acción sobre religión – El ser humano como causa y consecuencia

Somos el único ser sobre el planeta, que no se defiende solo. 

 

Humano, causa y consecuencia de las desgracias y bellezas de nuestra propia sociedad. Que trata de gobernar la tierra desde hace milenios. Le pedimos a Dios que haga lo que nosotros no hacemos, y hasta el más ajeno ha leído, o escuchado alguna vez, que nosotros mismos somos nosotros sus manos.

 

Filósofo Humanista, Leonardo Da Vinci le dedicó gran parte de su tiempo a la investigación del ser humano.
Filósofo Humanista, Leonardo Da Vinci le dedicó gran parte de su tiempo a la investigación del ser humano.

 

Somos el único ser del planeta, que no hace uso de la razón. Que ni piensa, ni respeta. Que depende, en su mayoría, de un Dios ficticio como personaje de la literatura obscura para echar las culpas de nuestras desgracias, pedir de rodillas ayuda, o un milagro. Sin al parecer poder entender que el único es la vida misma, y es imposible igualar o sobrepasar esa obra. Obra que no la escribió un ser único, superior y sabio, sino que la creo mi madre, la tuya, las plantas, el agua, el fuego, la tierra y el mismo aire que es nuestra cuna.  Dios, si así quieres llamarle, es todo. Sin nosotros, no habría Dios. Pues somos el/ella, y ella/el somos nosotros.

Y como va a obrar éste Dios, si sus manos, están pegadas, una con la otra, rezando. Rezando por miedo a lo que te contó tu “padre”. El “cura”, quien dice llevar la palabra de Dios escrita en un libro, cuando Dios nunca escribió nada, si el mensaje siempre estuvo muy claro. Escrito en forma de animales, plantas y piedras de su propia creación. Si ni siquiera Cristo escribió sobre él mismo, ni la vida que vivía. El ejemplo de Cristo fue su obra, (pasando por encima el debate sobre su existencia). Sus acciones, su camino, los hechos, su creación. Sus manos no estaban pegadas pidiendo ayuda, a un Dios, ni a nadie. Sus manos estaban ocupadas ayudando a quien pudiera. Muchos curas repiten toda su vida (y promueven), “Cristo ten piedad.. señor ten piedad”. Pues claro, ¿como no van a tener miedo?, después de más de mil años de lujuria de poder, sangre, genocidio religioso, corrupción en su máxima expresión, y por sobre todo, mentiras. (A quienes no estén familiarizados con la historia de la Iglesia Católica Romana, no deben sentirse ofendidos. Pueden comenzar por buscar la palabra “inquisición”).

Mientras unos, nos quedamos en la Iglesia, o nuestro hogar, rezando, otros sí están usando sus manos. Están haciendo realidad el milagro que uno pide. Están en la calle ayudando a niños sin familia. A jóvenes delincuentes, a viejos sin trabajo, y hasta a “animales sin hogar”. Ésto no sucede por nuestras plegarias, por más profundas y sinceras… sucede porque otros hacen mejor uso de sus manos. Algunos salen al campo de batalla, sin pedir recompensas ni reconocimientos. Otros lo hacen en nombre de su iglesia, religión o partido político. Otros solo para ser reconocidos por un pequeño uso de su gran fortuna. Otros elegimos usar las palabras, para dar cuenta de la existencia de aquellos en necesidad, para que aquellos que obran sepan de la ubicación y estado de aquellos seres marginados. Pero todo ésto sucede, porque elegimos un uso diferente de nuestras manos.

Los animales, las plantas y las rocas, conocen desde que existe la vida en éste mundo, la existencia de Dios, pues ellos mismos forman su cuerpo físico. El humano es el único ser sobre la tierra, que necesita de un “intérprete”, para poder ver lo que siempre estuvo ante sus ojos, desde el día en que los abrió, y el mundo parecía un lugar gigante. Jesús mismo, nunca necesitó de un cura. ¿Fue Jesús el primer Cristiano?. ¿Creía, se rezaba y temía a sí mismo?. Estamos programados, parece, a necesitar de un ser superior en el que creer que nos guiará hacia lo que está bien. Hacemos lo mismo para el fútbol, o cuando elegimos un intendente, o el presidente de nuestro país. Elegimos un “Dios”, y rezamos que él hará todo bien. Todo lo que nosotros no queremos/supimos, o creemos no poder hacer.

Deberíamos, tal vez, respetar solo las religiones que inciten a la buena obra sobre la plegaria. A la verdad sobre el miedo. A la buena onda sobe la amenaza de un infierno o castigo eterno. Deberíamos aprender observando a la vida misma, (Dios, el Todo), y todos sus reinos (Animal, Vegetal, Mineral, en lo físico respectivamente), pues en el comportamiento de la naturaleza, si la observamos en verdad (no en TV), nos daremos cuenta de pequeñas cosas que ella hace, y uno mismo, supuesta mente superior, definitivamente no. Deberíamos hacer, en lugar de esperar que simplemente eso pase. Jesús no creía en Jesús. Jesús creía en el ser humano. Pero el ser humano, se olvidó que el también era hombre, y decidimos no ejercer nuestro poder, para solo creer en Jesús. No comprendo porque no creemos en nosotros mismos, pues muchos, SÍ hacen y obran para la luz. Deberíamos tratar más de obrar por el bien común. No seamos Jesús, pues ese hombre ha muerto hace mucho. Seamos Gonzalo, Karina, Diego, Nati, Vale, Carlos, Gabriel…

No busco con éstas palabras mías, insultar el intelecto ni Fe de la mayoría de las personas en éste planeta. Pero si, creo fuertemente que la acción, es más poderosa que la religión. Si tienes una religión, pero no tomas acción, realmente no estarás ayudando a que el mundo, que tanto deseas ver mejor para tus hijos, mejore en absoluto. Tomemos por ejemplo, la acción de los caracoles,

Los caracoles se alimentan de restos vegetales (tallos, hojas, ramas y raíces muertas) y sus deshechos fertilizan la tierra, ésto hace que sean recicladores naturales inigualables para la naturaleza. También son indispensables como alimento de otros insectos, aves y peces. Además, mantienen limpias de algas las superficies de lagos y ríos.
Los caracoles se alimentan de restos vegetales (tallos, hojas, ramas y raíces muertas) y sus deshechos fertilizan la tierra, ésto hace que sean recicladores naturales inigualables para la naturaleza. También son indispensables como alimento de otros insectos, aves y peces. Además, mantienen limpias de algas las superficies de lagos y ríos.

¿Estamos hoy en día, haciendo más por la vida que un amigo caracol?

Denis M. Rivarola

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s