LLAMADO A LA OPINIÓN PUBLICA: Armas, torturas y abusos en las cárceles del Uruguay (SIN CENSURA)

COMCAR (1)

 

 

 

 

– El Caso que lo despertó todo

 

El viernes 20 de Abril del pasado año, a las 10 de la mañana, dos policías fueron a buscar al recluso Eduardo Guillermo Brasil Sastre (31 años) a su celda en el Penal de Libertad. Estaba cumpliendo una pena por homicidio especialmente agravado por el asesinato del agente de policía Danilo García, intentado robar a mano armada una remesa de UTE en San José de Carrasco. Tenía antecedentes penales por lesiones y compamiento. Así como también era sospechoso del asesinato de un joven de 19 años de edad en un apartamento del complejo “Verdisol”, porque la bala de ese crímen pertenecía a la misma arma que Brasil Sastre había quitado del policía que asesinaba semanas antes. El recluso tenía heridas en las dos piernas por participar en un intento de fuga del Comcar ocurrido en noviembre de 2011.

Brasil Sastre 2

Se conoce, que los “verdugos” de policías pagan un precio muy alto al estar alojados en cualquier centro carcelario del Uruguay, ya que es la misma policía quien cumple tareas de guardia y rige en ellos. Los castigos, abusos y torturas por parte de la policía a éste tipo de reclusos son casi rutinarios en muchos de estos centros de nuestro país, lo cual lógicamente empeora de manera grave la tensión ya existente entre guardias y presos, así como también rompe con las normas establecidas por las Naciones Unidas con respecto a los derechos humanos de aquellos privados de su libertad. El policía llamará a ésto “justicia”, y puede tener su punto de vista de la razón, pero en verdad es sabido que éstas prácticas solo generan una “bomba de tiempo” en cuanto a la salud mental de un recluso, y por consecuente, puede traer serias consecuencias. Y así fue. Esa mañana, éste criminal en conocimiento de las intenciones de sus guardias, extrajo un arma y disparó a corta distancia. Primero impactó en una pierna a uno de los guardias y luego en la cabeza al segundo. Posteriormente el recluso fue ultimado por otros policías.

brasil-sastre-preso@20120420202252

El caso mereció una conmoción a nivel nacional por el episodio de violencia el cual llevó a la población a plantearse una realidad existente en los centros penitenciarios en nuestro país desde siempre. Las torturas, los abusos, pero por sobre todo, las armas de fuego en poder de reclusos. ¿Como podían existir tantas?. Pero principalmente, ¿como podían llegar hasta ahí?.

Además éste hecho desencadenó en un conflicto el cual terminó por decidir la suspensión de las visitas reglamentarias por parte de familiares al total de reclusos tanto de COMPEN como del Penal, y también la entrada de alimentos, vestimenta y víveres de higiene, los llamados “paquetes”. Estas medidas también enfrentaban sindicatos policiales:  la Unión de Sindicatos Policiales (USIP) quienes se reunieron con el presidente José Mujica  y representantes del Pit-Cnt para descomprimir la tensión existente en los establecimientos carcelarios. Y el Sindicato Único de Policías del Uruguay (SUPU). El presidente del SUPU, Luis Clavijo, dijo que no había ningún gremio detrás de las medidas de protesta de los guardias carcelarios. “Ellos lo plantearon a las autoridades y estas aceptaron las medidas como una manera de descomprimir la situación”, afirmó. Sin embargo, la dirigente de la USIP, Patricia Rodríguez, señaló que las medidas las adoptó el personal penitenciario con el apoyo de la USIP y del dirigente del Pit-Cnt, Gustavo Signorelle. Agregó que directivos del Pit-Cnt “avalaron” lo actuado por los sindicatos policiales.

En aquel entonces, el comisionado parlamentario Álvaro Garcé afirmó que desde hace 10 años se repite el problema del ingreso de armas a las cárceles”.

Tras citar versiones coincidentes de internos que no se conocen entre sí y guardias penitenciarios, Garcé señaló que el precio de un arma dentro de una cárcel uruguaya oscila entre $2.000 y $ 3.000. “El ingreso de esas armas involucra a un número reducido de funcionarios. El que lo hace pone en peligro la vida y la seguridad de sus propios compañeros”.

 

 

 

 

– Tortura y abuso en las cárceles uruguayas

 

Recordamos éste episodio ya que tal vez marcó un antes y un después en la mente colectiva de los uruguayos con respecto a los tópicos de corrupción, abuso de poder, incumplimiento de los DDHH y la verdad sobre los centros penitenciarios de nuestro país. Aquí, en la República Oriental, existe la tortura. Es común el alza del volumen en un equipo de música a niveles altísimos para así ahogar el sonido de presos que están siendo abusados y golpeados por el fin de una investigación, o hasta a veces, por diversión.

También se ha sabido de la ejecución de “apuestas”, donde guardias incitan a dos reclusos a pelear entre sí, a cambio de dinero o otros materiales. Ésto se lleva a cabo a modo de espectáculo para matar el aburrimiento.

Comcar

El problema de ésto es la tensión que genera en las cabezas de aquellos reclusos que, como lo hizo Brasil Sastre, pueden resolver responder un día de manera violenta y homicida, contra los mismos guardias que generan éstas situaciones, pero peor aún, contra aquellos que nada quieren tener que ver. Pero sus propios compañeros ponen en compromiso la seguridad de todo el establecimiento. También hay presos que están cumpliendo penitenciaría por desgracias. Hay conductores que han ido a la cárcel por atropellar inconscientemente a un peatón, hay quienes están por un temas legales muy confusos y de muchos intereses y otros, verdaderamente mal culpados. Ellos tienen que pagar el ambiente infernal y las condiciones inhumanas que se viven tanto en COMPEN, como en el Penal. Vale destacar, que no todos los policías y guardias están involucrados, y éstos practicantes, que son solo unos pocos, que por su culpa, manchan el nombre de una institución y sus miembros, que verdaderamente cumplen con el deber de protegernos y hacer cumplir la ley.

 

 

 

 

– La ONU lo sabe, y está pisando fuerte en el gobierno.

 

Recordemos la visita de un representante de la ONU llamado Manfred Nowak. Comenzó su recorrido por las cárceles el 21 de Marzo de 2012, invitado por el propio gobierno Uruguayo. Fue nombrado relator especial de las Naciones Unidas el 1° de diciembre de 2004 por la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas. En calidad de tal, es independiente de cualquier gobierno y trabaja a título individual, realizando visitas “sorpresivas” a los centros de detención, reclusión y asistencia psiquiátrica de los países, en donde mantiene entrevistas personales con los internos. Nowak fue miembro del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, trabajó como experto de la ONU sobre esta materia en la antigua Yugoslavia y como juez de la Cámara de Derechos Humanos para Bosnia y Herzegovina. Es profesor de Derecho Constitucional y Derechos Humanos de la Universidad de Viena.

Mandred

Nowak señaló que el penal de Libertad es “una de las peores cárceles que ha visto” en su recorrida por diferentes centros de reclusión del mundo. En declaraciones exclusivas al ya no existente y buen diario Ultimas Noticias, el emisario internacional aconsejó que ese Penal “debe ser clausurado lo antes posible”.

El representante de la ONU dijo en conferencia de prensa que la situación con que se encontró en Uruguay en materia de reclusión y violación de derechos humanos es “peor de lo que imaginaba”. Si bien recibió “pocas denuncias de tortura” probadas con exámenes forenses (nota: el policía sabe pegar y no lastimar), sí “numerosas y creíbles” de malos tratos y uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía en las cárceles, comisarías y centros de detención de adolescentes.

Durante su misión, Nowak visitó el Comcar, el penal de Libertad, Cárcel Central, el Pabellón de Mujeres de la cárcel departamental de Canelones, la Colonia Berro y los hogares del Inau Piedras, Ser y Puertas, la Jefatura de Policía de Montevideo, las seccionales policiales 1ª y 15ª, el hospital psiquiátrico Vilardebó y la colonia de asistencia psiquiátrica Dr. B. Etchepare.

Nowak señaló que las condiciones en los módulos de acero de Libertad conocidos como “las latas”, “son un insulto a la dignidad de los reclusos, así como de los guardias que tienen que trabajar ahí, corriendo riesgo de vida”. Además, criticó que la denominación “Libertad” es “cínica” para un centro de reclusión “reconocido en el mundo como un sitio donde se practicó sistemáticamente la tortura durante la dictadura. Lamentablemente este penal sigue existiendo y con el mismo nombre”, se quejó.

Bonomi
El relator calificó de “shock” lo que le provocó la visita a “las latas” y dijo que “nunca estuvo en un sitio donde tantos reclusos le dijeran que los tratan peor que a los animales” e invitó a que los uruguayos lo visiten y lo comprueben con sus propios ojos. Nowak definió esos módulos de acero como “pequeñas jaulas donde los presos pasan años, no por 48 horas”.

Al referirse al Comcar, el especialista austríaco reconoció que las condiciones comparativamente son mejores, pero subrayó la existencia de algunos módulos como el 2 diseñado inicialmente para 120 reclusos, que hoy aloja “tres veces más: 584 internos”. También indicó que en celdas construidas para 2 o 3 presos duermen hasta 11, con pésimas condiciones higiénicas, con acceso restringido al agua que fuerza a los reclusos a tomarla del inodoro y, como resultado, a usar botellas de plástico o bolsas para hacer sus necesidades fisiológicas. El acceso médico es limitado, por lo que “los presos tienen que infligirse cortes en el cuerpo para poder ver a un doctor”, informó Nowak.
Juan Mendez ONU

El pasado 6 de Diciembre del 2012, El profesor Juan Méndez, relator especial de las Naciones Unidas para el sistema carcelario, visitó diferentes centros de detención y advirtió que hay módulos de la cárcel de mujeres y el Comcar que deberían ser clausurados. En particular, recomendó cerrar los “boxes de Comcar “y el modulo de seguridad de la cárcel de mujeres.

Méndez también advirtió que en los centros de reclusión de menores delincuentes hay situaciones irregulares que deberían ser corregidas.

Juan Mendez ONU 2

 

 

 

 

 

 

– Alcohol en las cárceles

 

El director del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Luis Menzoza, no hace mucho dijo que entre 15 y 20 guardias del COMCAR se alcoholizaron en Navidad.

Gustavo Signorelle, integrande del secretariado ejecutivo del PIT_CNT y coordinador de la Unión de SIndicatos Policiales (USIP) desmintió la versión de Mendoza.  “El problema fue que el coordinador (metropolitano del INR, Fabián) Severo fue a las 2.30 de la mañana mamado al lugar de descanso de la Policía y pateó la parrilla con los asados de los trabajadores que no estaban de turno, porque su turno empezaba a las 7 de la mañana. Los oficiales desbordan la autoridad todo el tiempo, permanentemente, sobre todo en el Comcar”.

El tema todavía no ha quedado claro, y volvió a resurgir la polémica sobre la actualidad de las cárceles a través de éste reciente episodio.

 

 

 

– Reflexión final

Vale destacar, que cuando hay problemas de tal magnitud, es un problema de todos, no solo de un un gobierno, un ministerio, una entidad como la policía y una población como la criminal. Es un problema de todos. Muchos de manera incorrecta hacen mal uso de su derecho a expresarse, al dirigir todas las culpas hacia la policía. Mujeres y Hombres de azul enfrentan a diario el riesgo de sus vidas por lidiar con un problema grave que concierne su propia seguridad, el cual no necesariamente son los presos, sino, la mala práxis de los gobernantes, directores, y a veces también de algunos POCOS de sus propios compañeros. Tal vez no es lógico que la policía, quien se enfrenta a criminales a diario, sea la misma que los guarde en su tiempo de cumplimiento de condena. Ésto genera las situaciones de las cuales hoy en día nos hacen a nosotros, ciudadanos preocupados, tener que invertir nuestro tiempo, en mi caso, escribiendo. Escribiendo porque es la única arma que verdaderamente tengo. Escribiendo para que los temas no “mueran” ni “pasen de moda”, y tratando de que se busquen soluciones para que todos tengamos una sociedad más pacífica, menos violenta y más civilizada. Yo no tengo la solución a los problemas de nuestra sociedad, ni siquiera cerca. Pero si siento la responsabilidad de no dejar morir ciertos asuntos y también, incansablemente, exigir acción, exigir y exigir y exigir respuestas de parte de nuestros gobernantes en el senado para que se cumpla con las resoluciones que la misma ONU a tomado sobre la situación en nuestras cárceles. Y así como éste, muchos temas, que han quedado olvidados, o en un cajón, como oí a una senadora decir un día en un congreso a la cual tuve el gusto de presentar, y lo dijo ella con mucha certeza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s